Frases inspiradoras para empezar el año

 

El otro día, mientras desayunaba escuché la noticia que, según el Estudio de Consumo Navideño 2018 de Deloitte, los hogares españoles gastarán una media de 601€, entre comida, regalos, viajes y ocio. Lo que supone el 2,7% más que el año pasado, durante las mismas fiestas.

Y aunque la cifra me ha parecido bastante elevada, lo cierto es que no me sorprende teniendo en cuenta que  para supermercados y comercios, cada año las Navidades empiezan antes y la publicidad nos bombardea para que así lo tengamos claro y no lo olvidemos.

Pero esta época del año, además de ser sinónimo de fiestas, celebraciones, consumismo y regalos, también puede ser una excelente oportunidad de introspección, para hacer balance del año que acabamos, para proyectar propósitos para el que año que comienza y, en definitiva, tomar conciencia de aquello que verdaderamente tiene valor para nosotros.

Aquí comparto algunas frases célebres y otras que no lo son tanto, que en un momento dado me han servido para reflexionar y recordar que las cosas más valiosas no son siempre  las que tienen el precio más elevado:

 

• Si no puedes hacer lo que amas, ama lo que sí puedes hacer.

• Quién dedica su tiempo a mejorarse a sí mismo, no tiene tiempo para criticar a los demás. Madre Teresa de Calcuta

• Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio reside la libertad de elegir. Victor Frankl

• Muchas personas no gozan de las pequeñas alegrías, porque esperan la gran felicidad. Pearl S. Buck

• El secreto de la existencia humana no solo está en vivir, sino también en saber para qué se vive. Fiódor Dostoioevski

• Los ojos no sirven de nada para un cerebro ciego. Proverbio árabe

• Para entender a otra persona no hay nada mejor que caminar un tiempo con sus mismos zapatos.

• Lo que no se soluciona pasando página, se soluciona cambiando de libro.

• Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma. Carl G. Jung

• Muchas personas tienen talento, pero no tantas constancia.

• Aferrarse al odio es como tomarse veneno y esperar que la otra persona muera.

• El primer paso no te lleva adonde quieres ir, pero te saca de donde estás.

• Para ser fuerte no es necesario levantar mucho peso, es suficiente levar el propio cada vez que nos caemos.

• Aquel que le echa la culpa a otros, tiene un camino largo para recorrer. El que que se echa la culpa a sí mismo, ya ha recorrido la mitad del camino. Aquel que no busca culpables, ya ha recorrido el camino entero.

• Las apariencias no engañan. Las que engañan son las expectativas.

• No es lo mismo “mirar” que “ver”. Por eso nuestras relaciones mejoran cuando dejamos de “mirar” a la otra persona y empezamos a “verla”.

• Para no ser mudos, hay que empezar por no ser sordos. Eduardo Galeano

• No corras, vete despacio, que a donde tienes que llegar es a ti mismo. Juan Ramón Jiménez

• El pesimista ve la dificultad en cada oportunidad. El optimista ve la oportunidad en cada dificultad. Winston Churchill

• No es feliz quien más tiene, sino quien menos necesita.

• No te molestes con el pozo que está seco porque no te da agua, mejor pregúntate por qué  sigues insistiendo en sacar agua en donde ya ha quedado claro que no puedes encontrarla.

• Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama, sino en sus propias alas.

¿Y tú, tienes alguna frase que te haya sido útil en algún momento de tu vida? si es así, te animo a que la compartas y entre todos hagamos más larga esta lista.

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Transforma tus sueños en objetivos

sueños y objetivos

¿Quién no ha soñado despierto alguna vez?

Todos nosotros en algún momento hemos fantaseado sobre nuestro futuro, imaginando como sería algún aspecto de nuestra vida más adelante: el trabajo, un viaje, nuestra casa, la pareja… Sin embargo, los días van pasando y de repente se convierten en semanas, meses, años …y esos sueños u otros, siguen ahí, acompañándonos todos los días pero sin salir de nuestra mente.

Muchas veces, cuando hablamos de alcanzar esas cosas que deseamos,  sean materiales o no, con frecuencia confundimos sueños, objetivos y metas.

En este post no sólo aprenderás a distinguir cada uno de estos conceptos, sino que además podrás disponer de una pauta que te ayude a definir y alcanzar tus propósitos.

Sueños, propósitos, objetivos y metas
Los sueños suelen ser deseos idealizados y sin fecha de caducidad. Es decir, fantaseamos con alguna idea, recreándonos en la emoción de bienestar que nos producen,  pero no llegamos  a ponerles una fecha en el calendario.

Algunos de estos sueños son más intensos que otros y por eso los convertimos en propósitos. No sólo nos gustaría algo sino que además tenemos la voluntad de conseguirlo. Sin embargo  muchas veces los propósitos acaban siendo un decálogo de buenas intenciones que pocas veces acabamos materializando. ¿Cuántas veces te has propuesto ir más la gimnasio, dejar de fumar o hacer dieta y has acabado igual que estabas?

Tener un propósito es fundamental, pues como decía antes, nos aporta la fuerza de la motivación inicial para empezar, pero por si solo no es suficiente, es aquí donde intervienen los objetivos y las metas.

Los objetivos vendrían a ser los destinos que nos proponemos alcanzar y las metas las etapas concretas a conseguir por el camino. Así, dentro de un objetivo podemos establecer varias metas. Las metas vienen a ser como el plan de ruta que detalla en todo momento qué pasos debemos seguir en el viaje hacia nuestro objetivo o destino.

Duerme con sueños, despierta con objetivos

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A tener cuenta para plantearte bien tus objetivos
DEFINICIÓN
En definir bien el objetivo está gran parte de la clave de su éxito.  Para ello es fundamental que tengas presente que:

  • Tienes que formularlo en términos positivos, no negativos. No es lo mismo tener por objetivo “aprobar el examen” que “no suspender el examen”, “estar delgado” que “no estar gordo”. Puede parecer banal, pero en realidad no lo es, los mensajes positivos son más estimulantes para nuestro cerebro.
  • Tiene que depender sólo de ti. Si el objetivo depende de otros factores fuera de nuestro control no está bien definido. Hacer deporte depende de nosotros, que nos toque la lotería, por mucho que juguemos también depende del azar.
  • El tamaño tiene que ser apropiado. Plantearse objetivos poco realistas sólo provocará que nos frustremos. En todo caso, si el objetivo es muy grande, conviene establecer metas intermedias.
  • Descríbelo con todo detalle. Visualízate alcanzándolo, cómo te sentirás en ese momento, que te dirás a ti mismo cuando lo consigas. Disfruta y recréate en la sensación de bienestar que te produce ese momento, visualízalo, siéntelo, escúchalo.

EVIDENCIAS:
¿Cómo vas a saber cuándo has conseguido tu objetivo? .
Es importante que esos indicadores sean fiables. Siguiendo con el ejemplo de perder peso, un buen indicador sería bajar peso en la báscula o que la ropa quede grande. Un mal indicador sería esperar los comentarios de otras personas. La opinión de los demás obviamente puede ser un indicador, pero lo que propongo es que no sea nuestro  principal indicador de referencia.

CONTEXTO
¿Cuándo, dónde, con quién quieres esto? Puede ser un objetivo profesional, familiar, personal..

CONSECUENCIAS
¿De qué manera ese objetivo afectará al resto de tu vida? Si mi objetivo es comprar un coche caro y potente, tendré que tener en cuenta que también pagaré más caro el seguro, los impuestos, que consumirá más gasolina…

LIMITACIONES INTERNAS
¿Qué emociones internas te impiden conseguir el objetivo? miedo, inseguridad, desconfianza…

RECURSOS DISPONIBLES
¿Qué  recursos necesitas para alcanzar el objetivo?. Si tu objetivo es ir a trabajar a Inglaterra, seguramente un recurso necesario será saber hablar inglés.

PLAN B
¿De cuántas maneras alternativas puedes alcanzar tu objetivo?. Si no lo consigues a la primera no tienes por qué darte ya por vencido. Seguro que hay más vías para llegar al éxito, en este punto se trata de identificarlas.

Recuerda que…

Hoy es el día perfecto para dar el primer paso hacia tus sueños.

 

 

¿Te atreves a soñar?: Sal de tu zona de confort

pedir deseo

“Solo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar”
(Paulo Coelho)

Muchas veces esperamos que nos pase algo que nos cambie la vida para poder hacer aquello que en realidad deseamos hacer, pero la mayoría de los casos, los días, los meses, los años van pasando,…y esa supuesta cosa nunca llega a suceder.

Lo peor de todo no es que no suceda nada, lo verdaderamente grave es que si lo hubiéramos intentado, si hubiéramos tomado alguna iniciativa más allá de permanecer en la eterna espera, seguro que las cosas serían diferentes.

Nuestros miedos, nuestras dudas, las creencias limitadoras que nos hemos ido construyendo a lo largo de la vida y la falta de apoyo del entorno, son solo algunos ejemplos de los muchos factores que nos frenan y nos hacen permanecer en una zona de confort, entendiendo por ésta no la zona de comodidad y bienestar en la que desearíamos estar, sino la zona que nos resulta cómoda por el mero hecho que es la zona que conocemos (hábitos, rutinas, costumbres) y que hace que vivamos la vida “por inercia”.

El post de esta quincena lo dedico a compartir con vosotros un vídeo que ya hace tiempo que corre por la red, pero que vale la pena visualizarlo de vez en cuando para tener siempre presente que somos más LIBRES de lo que pensamos y aunque sean muchos los condicionantes que influyan en nuestra vida, al final la decisión última de cómo estos nos afecten depende de NOSOTROS. Así pues……. ¿te atreves a soñar?

Para ver el vídeo clica aquí

 

¿Ya tienes definidos tus propósitos para el nuevo año?

Autor: Oliver Calvo
Autor de la imagen: Oliver Calvo

Muy pronto brindaremos por el inicio de un nuevo año, pero ¿qué significa para ti empezar un año nuevo?.

Cualquier día es el ideal para proponerse un reto, para fijarse un objetivo, para establecerse un propósito, pero es frecuente que muchas personas elijamos diciembre para evaluar el año que finaliza e imaginar como deseamos que sea el que empieza.

Dejar de fumar, hacer más deporte, ver más a los amigos, dedicarnos más tiempo a nosotros mismos, encontrar pareja o volver a estudiar… suelen ser los deseos que encabezan las listas de muchas personas, pero la realidad es que pocas semanas después esas mismas personas vuelven a fumar igual, dejan de ir al gimnasio, sus agendas siguen igual de apretadas que siempre y no hacen nada distinto por conocer a nuevas personas.

Aquí tienes 6 preguntas que te pueden ayudar a conseguir que tus propósitos no sean sólo eso (propósitos) y se acaben volviendo realidad.

1- ¿Se trata realmente de un propósito que quieres cumplir haciendo el esfuerzo necesario o es sólo un deseo o un sueño que tienes?
Sé sincero contigo mismo, la peor mentira es la que te haces a ti.

2- ¿Está en tu mano conseguir tu propósito o depende de los demás?
Sé realista. Tu bienestar es demasiado valioso para dejarlo en manos de otros. Si alcanzar tu propósito no depende en gran parte de ti, sustitúyelo.

3-¿De todos tus propósitos cuales son los realmente importantes para ti?
Prioriza. Puedes tener muchas ideas pero recuerda que sólo tienes dos manos.

4-¿Qué, cómo y cuándo vas a hacer lo necesario para alcanzar tu propósito?
Planifica. Haz de tus propósitos un hábito e incorpóralos en tu día a día.

5-¿Qué puedes aprender de los fallos?
Supérate. No te justifiques, ni busques culpables para abandonar y acepta el error como parte del camino.

6-¿Qué vas a hacer cuando consigas tu propósito?
Prémiate. El primero en quererte y cuidarte debes ser tú mismo.