¿Pensando en las vacaciones? consejos para sacarles el mejor partido.

vacaciones

A las puertas del mes de agosto, son muchas las personas que eligen este mes para hacer las vacaciones de verano. Sea cual sea la época del año en el que las disfrutes e independientemente de si  trabajas, estudias o hagas otras cosas, ten muy presente que las vacaciones son necesarias.

Sea por unos días, semanas o todo el mes, las vacaciones nos permiten cambiar hábitos y rutinas y nos ayudan a descansar y desconectar de los problemas cotidianos.

Disponer de más tiempo para nosotros mismos nos permite realizar aquellas actividades que durante el resto del año hemos ido postergando, pero también son una oportunidad para mantener sano nuestro cerebro, si somos capaces de reducir el estrés, potenciar la creatividad y  liberarnos del reloj, permitiéndonos cierto punto de  improvisación.

En este post comparto contigo algunas reflexiones para ayudarte a aprovechar al máximo tus días de descanso y, en definitiva, para contribuir a mejorar la sensación de bienestar:

  • En primer lugar todos deberíamos tener más presente que  pasar las semanas esperando que llegue el sábado y el domingo, o esperar durante once meses que llegue el mes de vacaciones, no sólo es un desperdicio de nuestro tiempo, sino que además contribuye a idealizar las vacaciones y a generar demasiadas expectativas sobre esos días.

“La vida es demasiado corta como para ser feliz únicamente
unos pocos días al año”

Por ello mi primera reflexión  es que está muy bien hacer vacaciones, desearlas e intentar  aprovecharlas  pero, en la medida de nuestras posibilidades, también debemos intentar trasladar esa actitud al resto del año y ser capaces de encontrar con frecuencia breves espacios de tiempo para el disfrute , el relax y la desconexión.

  • Evita el estrés prevacacional. A todos nos gusta hacer vacaciones y dejarlo todo listo para la vuelta, pero este afán por dejar todo el trabajo listo antes de marcharnos, junto al miedo de dejar algo importante a medias, puede acabar derivando en crispación, estrés y malestar. Un malestar que de llegar a producirse, puede afectarnos durante los primeros días de vacaciones.

Para prevenir llegar a este punto, puedes poner en práctica estos consejos:
1.-Haz una lista con las tareas realmente importantes que debes dejar resueltas   antes de irte e intenta centrarte en ellas, el resto delégalas, teniendo claro quién  hará qué en tu ausencia. Si no puedes delegar, entonces haz otra lista de temas  pendientes.

2.-Intenta dejar todo ordenado: tu casa, tu espacio de trabajo… a través del orden físico también ordenarás tu mente y a la vuelta te resultará más fácil y menos caótico volver a coger el ritmo.

3.-Durante los días de vacaciones está muy bien que planifiques, organices excursiones y actividades… pero también es importante dejar espacio para la improvisación, para relajarse y descansar. Substituir el reloj de pulsera por el reloj biológico (hacer aquello que te pide el cuerpo) es una simple pero efectiva manera de recargar energía.

4.-Substituye las relaciones virtuales por las relaciones en carne y hueso. La tecnología y las redes sociales nos facilitan mucho las relaciones pero también está muy bien poder “desconectarse” de todo ello o, como mínimo, reducir su uso y concentrarlo solamente en un par de momentos al día.

  • No descuides la vuelta a la rutina. Si ajustas los horarios poco a poco y evitas finalizar tus vacaciones de forma abrupta, te será más fácil volver a la cotidianidad.

Y por último, recuerda que:

“La felicidad y el bienestar emocional, más que un deseo
es una determinación personal”.

Independientemente de elegir playa o montaña, viajar al extranjero o quedarse en casa, disfrutar de las vacaciones, y en general de la vida, en la mayoría de ocasiones es cuestión de actitud.

Seguimos en contacto a la vuelta de las vacaciones.

¡Gracias por ser y por estar!

Iniciando el camino…

Imagen propia
Camino de ronda de l’Escala a Sant Martí d’Empúries/ foto: personalMENT

Seguramente en más de una ocasión has pensado que “el tiempo vuela” y te has dado cuenta que los días de repente se vuelven semanas, meses, años…¿vale la pena vivir ese tiempo estresados, preocupados e irritados?.

Si tu respuesta es “no”, ENHORABUENA!! porque éste es tu blog. En él encontrarás herramientas que te ayudarán en tu trabajo personal para “ser la mejor versión de ti mismo”.

Muchas veces pensamos en la felicidad como un regalo que viene de “afuera”, cuando en realidad depende más de un trabajo realizado desde “adentro”. ¿Quién no ha pensado alguna vez que sería más feliz con un poco más de dinero?, ¿quien no ha deseado alguna vez ser más alto, más delgado o un poco más atractivo?, ¿cuántas personas hay que buscan la felicidad a través del reconocimiento profesional y/o de la valoración de los demás?

Pero también todos conocemos ejemplos de personas famosas y de nuestro entorno que, teniendo dinero, siendo guapos y con éxito profesional y social no son felices. ¿Por qué? la respuesta es sencilla: el auténtico bienestar es aquel que se origina en nuestro propio interior. Un bienestar que se sustenta en dos pilares fundamentales: la autoestima y la gestión emocional.

Como dice Wayne W.Dyer “es fácil ser feliz, pero aprender a no ser desgraciado puede resultar difícil”. Este es el primer post de otros muchos  que irán haciendo crecer este blog y todos ellos tendrán un denominador común: que ser feliz siga siendo fácil y dejar de no serlo resulte un poco menos difícil.