Hábitos y rutinas (1a parte)

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“Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina, es mortal”
(Paulo Coelho)

Esta frase del escritor brasileño viene a reforzar la creencia de que una vida rutinaria acaba siendo una vida estable, predecible pero también monótona y aburrida.

En mi opinión, en la mayoría de ocasiones, la realidad suele ser algo más compleja y las cosas no son siempre malas o buenas, sino que más bien, depende del uso o abuso que hagamos de ellas.

El post de esta semana, junto al de la semana que viene, está dedicado a los hábitos y las rutinas, a conocer los pros y  contras que aportan a nuestra vida, cómo se crean y cómo se modifican para alcanzar el objetivo compartido que tenemos todos los que seguimos y hacemos posible este blog: “ser la mejor versión de nosotros mismos”.

¿Qué son rutinas y hábitos?

Las rutinas son aquellas actividades que realizamos de forma regular y periódica en nuestra vida.

Los hábitos son los modos de actuar que aprendemos o adquirimos para poder satisfacer nuestras rutinas.

Ejemplos simples de todo ello serían tener el hábito de lavarse los dientes después de comer, para satisfacer nuestra rutina de higiene personal diaria  o ir al gimnasio por las mañanas para estar en forma.

¿En qué nos pueden ayudar las rutinas y los hábitos?

  • Seguridad. Seguir una rutina y tener un hábito nos aporta seguridad y confianza, en tanto que podemos prever con antelación lo que pasará. Con ello creamos una zona de confort a nuestro alrededor . Un confort que no quiere decir, ni mucho menos, que nos tenga que gustar, sino que nos es cómodo en tanto que nos es conocido. Un ejemplo positivo de esto es introducir rutinas y hábitos de estudio, de higiene, de sueño, de alimentación …en los niños para que crezcan y se desarrollen en un entorno seguro y confiable que les ayude a fortalecer su autoestima. Ejemplos negativos podrían ser fumarse un cigarro después de comer o usar el coche en horas punta para desplazarse en trayectos cortos por la ciudad.
  • Ahorro de energía. La novedad nos resulta estimulante pero también requiere un sobresfuerzo mental para entenderla, asimilarla y/o adaptarnos a ella. Las rutinas  y los hábitos permiten al cerebro liberar parte de esa energía para poder aplicarla a otras cosas. Así, por ejemplo, cuando caminamos por una ruta que conocemos, seguramente iremos pensando en nuestras cosas, mientras que si caminamos por primera vez hacía un lugar, nuestra atención se focalizará plenamente en encontrar bien la dirección.
  • Facilita las relaciones sociales. Conocer las rutinas y los hábitos de un grupo nos ayuda a integrarnos en él, algo sumamente útil en determinadas ocasiones, como por ejemplo, cuando empezamos a trabajar en un lugar nuevo.

¿En qué nos perjudican las rutinas y los hábitos?

Hay una frase del médico y escritor José Ingenieros que responde a esta pregunta:

“La rutina es el hábito de renunciar a pensar.”

Seguir hábitos y rutinas limita la creatividad, reduce la capacidad de innovación y de crítica constructiva y succiona nuestro entusiasmo, lo que puede llevarnos a una tremendo estado de insatisfacción personal, desánimo  y apatía.

En el siguiente post podrás saber cómo se crea un hábito y como puedes modificarlo.

Durante estos días, te invito a que vayas identificando las principales rutinas que sigues en tu vida y que pienses por unos instantes, qué te aportan de positivo y de negativo cada una de ellas.

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